2.7.12

BALBUCEO SAGRADO



Por Natalia Litvinova y Javier  Galarza

Quizás, así como el político o el científico buscan un discurso “convincente”, el poeta puede jactarse de vacilar en el lenguaje, de no estar seguro, de arriesgarse a ese peligro que abre el habla a sus bordes y abismos.

¡PALLAKSCH!

Quien tropieza en el lenguaje es quien no ejerce su fuerza totalitaria. El poeta se mueve en ese peligroso margen entre el sentido y el sinsentido. Hölderlin durante sus años de locura y su encierro en la torre, pronunciaba una única palabra carente de sentido para el resto de los mortales: “Pallaksch”.

Paul Celan, con su lengua balbuciente, propia de quien debe deconstruir un idioma tan poderoso como el alemán para evidenciar  sus potencias y flaquezas, escribe este poema en los límites mismos del lenguaje:

 “Si viniera,/ si viniera un hombre,/ si viniera un hombre al mundo,/ hoy, con / la barba de luz de/ los patriarcas: debería,/ si hablara de este/ tiempo,/ debería/ sólo balbucir y balbucir,/ siempre-, siempre-,/ asíasí// (“Pallaksch, Pallaksch”.)

La nietzscheana destrucción del dios – gramática que Huidobro lleva a cabo en el Altazor, culmina con la vasta imagen creacionista transformada en apenas glosolalias que evidencian ese lugar donde el poeta juega con los restos del lenguaje:
Al aia aia/ ia ia ia aia ui/ Tralalí/ Lali lalá/ Aruaru/ urulario/ Lalilá/ Rimbibolam/ lam/ lam (…)

BAR BAR BAR

La palabra bárbaro, procede de la forma en que los griegos designaban a los extranjeros, que al hablar, sonaba a sus oídos como bar, bar, bar. No porque fueran ignorantes: solo una cuestión de sonido del lenguaje.
Los bárbaros se hacen necesarios porque su supuesta condición salvaje garantiza la existencia del civilizado. El hombre de la certeza necesita la presencia del bárbaro para corroborar sus seguridades aparentes.
De allí el termino barbarismo empleado para referirse a palabras que no están aceptadas por la Academia por estar mal escritas, mal pronunciadas, o por tratarse de extranjerismo que no se han incorporado al idioma oficial.
Bien trató Kavafis esta temática en su célebre poema:
“-¿Por qué no acuden, como siempre, los ilustres oradores/ a echar sus discursos y decir sus cosas?/ Porque hoy llegarán los bárbaros y/ les fastidian la elocuencia y los discursos.// ¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?/ Esta gente, al fin y al cabo, era una solución”.

TRASTABILLAR

Veamos cómo se manifiesta lo enunciado en dos poetas de origen judío, Alejandra Pizarnik y Osip Mandelstam:

Pizarnik, desde la adolescencia, tartamudea. Vacila en esa lengua, el castellano, de la que debe apropiarse. Todos trastabillamos en el lenguaje, pero imaginemos que esa vacilación es aún mayor en una persona con cierta tartamudez, que intenta el castellano cuando la lengua de sus padres son el ruso y el idish.

Escribe Tatiana Bubnova: Para Mandelstam, judío de nacimiento, adquirir la plenitud de la lengua rusa significó un gran esfuerzo, debido a las condiciones de su ambiente familiar. En la época de su formación como poeta, el lenguaje de la poesía había sido comparado con el balbuceo o tartamudeo “divino”.
De hecho en el otro gran ideólogo del acmeísmo, el balbuceo tuvo una importancia primordial: “Sólo a ti se te concede, poeta, / Como si fuera un legado divino, / Este inmenso balbuceo/ Símbolo de profunda grandeza” escribió Nicolai Gumilov.

OTRA LENGUA EN LA LENGUA

Deleuze considera a la lengua como un sistema en desequilibrio

Leyendo a Gherasim Luca *, dice “las disyunciones se vuelven inclusivas, y las conexiones reflexivas. Cada palabra se divide y se combina en si misma (pas-passe-passion). Como si el lenguaje entero se pusiese a rodar, a derecha e izquierda, y a bambolearse, para adelante y para atrás”. “…cuando se crea otra lengua en la lengua, todo el lenguaje tiende hacia un límite “asintáctico”, “agramatical”, o que comunica con su propio afuera”.

Vemos el procedimiento utilizado por Gherasim Luca, en la versión de Mariano Fiszman:

APASIONADAMENTE (fragmento)

…paso paso paspaspas paso
pasppaso ppaso paso paspaso
el paso paso el paso en falso el paso
paspaspaso el paso el mal
el malva el mal paso
paspaso paso el paso el papá
el papá malo el malva el paso

TROPIEZOS

¿Quién está seguro en el lenguaje?  No los poetas, afortunadamente. A estos tropiezos, estos intentos del tal vez, a todo lo que como posibilidad destituya las certezas, intentamos dedicarnos.



Video del poema tartamudeado por Gherasim Luca:


http://www.youtube.com/watch?v=16ltchO5Vpw&feature=related


*Poeta rumano nacido en Bucarest en 1913. Fundó un movimiento surrealista interdisciplinario y escribió en francés. Trabajó con Jean Arp, Max Ernst y Paul Celan.
Sus investigaciones sobre la lengua, con sus efectos de tartamudeo, fueron estudiadas por Gilles Deleuze,  que lo consideró el primero en enunciar la teoría del Anti-edipo, que después él desarrollaría. Después de cinco intentos de suicidio, interrumpió su vida arrojándose al Sena en 1994.


1 comentario:

Omayra Cruz dijo...

Me ha encantado tu espacio, es un gusto leerlo, muy original. Te invito a visitar Precious Moments y espero sea de tu agrado. Saludos.