5.2.14

UN SALVAJE EN LA CORTE DEL ZAR





1. LA INMENSIDAD (a la luz de la tierra):

Fue en la inmensa Siberia, en la ya lejana corte de los zares; una tierra fértil para la magia, plena de sectas y de místicos, campesinos y creencias. Allí donde cualquier lugar queda lejos, entre el frío y las heladas, bajo un cielo puro y más allá los osos; los bosques y los lobos, los lagos como espejos y las estrellas tan cerca. A la luz de la tierra que permite la plena manifestación de los dones. Con pequeñas aldeas en la inmensidad como fuegos en «la unánime noche». En la morada de un cultivador y cochero, dueño de unas pocas vacas y caballos. En la tierra del vodka, en la aldea de Pokrovskoie (lugar de paso para peregrinos y místicos), durante enero de 1864, donde nació Gregori Efimovich Rasputín. Entre el frío y las heladas, bajo un cielo puro y más allá los osos, los bosques y los lobos, los lagos como espejos, Donde cualquier lugar queda lejos.
Y con las estrellas tan cerca...


2. DESPUÉS DEL DESHIELO (LA INFANCIA)

Cuando la primavera apenas comenzaba a derretir los hielos, el pequeño Gregori y su hermano Misha se acercan a jugar al río. En un trágico accidente, caen al agua bajo el sol helado. Misha muere. Rasputín, que apenas sobrevive a su hermano mayor, es velado en la casa junto a la chimenea, envuelto en mantas tibias, entre llantos y plegarias. Después de un largo tiempo al borde de la muerte, saliendo del estado de coma y entre las alucinaciones de la fiebre, la virgen se le presenta por primera vez. Rasputín no conoció a su madre, pero la indecible calidez de esa aparición lo ilumina y lo acompañará por siempre.
Como un pequeño loco de Asís, Gregori se dedica a alimentar a los animales, recoger leña y cultivar el trigo. Por piedad, deja de comer carne. En la caballeriza de su padre comprende que un analfabeto es cualquier persona incapaz de comunicarse con un animal. Rasputín no sabe leer y jamás irá a la escuela. Está lejos del afeminamiento masturbatorio de las bibliotecas, donde la transferencia de una experiencia religiosa es todo lo que el lector busca (algo desde ya destinado al fracaso). Pues las revelaciones no son letra muerta. Se viven mucho más allá del veneno de la intelectualización.


3. LAS PEREGRINACIONES. LOS DONES.

Preocupado porque abandona las tareas del hogar, su padre Efim se pregunta qué está ocurriendo con su hijo. Gregori parte en caballo hacia los bosques oscuros y desaparece por largo tiempo. Retorna con una mirada indescifrable al silencio de la isba. De uno de sus viajes llega acompañado por Praskova, quien será su fiel esposa. En el silencio del bosque la virgen se le manifiesta por segunda vez. Allí comprende la tragedia e importancia de su misión. Tiene tres hijos: Dimitri, Matriona y Varvara. Anuncia a su familia que debe partir y está ausente durante cuatro años. Son frecuentes sus visitas al monasterio—penitenciaría de Verjouterie. Toma contacto con la secta de los jlistis, que en su espiritualidad no pierde de vista la satisfacción de los deseos de la carne, que utilizan incluso como una forma de purificación (el sentido festivo—orgiástico de la religión,  no contrapuesto al retiro, la meditación, el silencio y la oración). Intentando trasladar una ley universal a este lenguaje indigente debe decirse que todo engendra su sombra. La maldad no es la contracara del bien sino su necesaria complementación. La sombra, al ser ignorada, acecha desde las profundidades para manifestarse en algún momento.
Sea dicho de una vez:
la sombra de la castidad es la perversión.


4. REGRESO CON DONES

Rasputín retorna a su familia después de un exilio de cuatro años. No es el mismo. Algo se ha encendido para siempre en su mirada. Los cabellos largos y sucios, la ropa de un vagabundo, su voz templada de rezos. Los rumores corren rápidamente. Dicen que se lo ha visto curar enfermos. Invita a sus vecinos a orar. Las mujeres lo siguen con fascinación hipnótica. Se dice que se lo ha escuchado gritar desgarradoramente desde las reclusiones en su pequeño santuario Señor, apiádate de mí. Construye una capilla en el sótano y comienza a hacer prodigios (sólo tomando la mano del enfermo y orando). Algo extraño ocurre después de cada curación. Pálido y exhausto, parece haber envejecido más de treinta años. El pope de la iglesia, ignorante y celoso, manifiesta que el anticristo se encuentra en Pokrovskoie.
Todo bajo un cielo helado. Y con las estrellas tan cerca.


5. SAN PETESBURGO

Es al llegar a la gran ciudad donde comienza la otra historia. Su fama de santo—salvaje—curador hace que acudan a él toda clase de personajes de las clases altas. Entonces Alejandra, la zarina, desesperada por la salud de su pequeño hijo Alexis, el heredero del zar Nicolás II, acude a él. Rasputín entra al palacio sin modales pero con honestidad de campesino y, como un vampiro a la inversa alivia la hemofilia del niño. Este hecho le da entrada libre al palacio. Entonces los enemigos comienzan a multiplicarse. ¿Cómo ese campesino sucio e ignorante puede tener tanta influencia sobre los zares? ¿Qué tipo de incondicional debilidad manifiesta por él Alejandra, la zarina? Los rumores perturban al palacio, avergüenzan a los moralistas, desvelan a los buitres del poder. Pero aún así, entre curaciones y oraciones, Rasputín se entrega a las mujeres, el vino y la danza, exaltando como un antibuda toda esa vida que brota de su cuerpo: considera que nada puede ser malo por provenir de dios. Responde con arrogancia a quienes pretenden rebajarlo. Su plegaria ahora ahora es: «Padre ¿por qué todas las mujeres son hermosas?»


6. LA MIRADA

Gregori se debate entre sus visiones y la tragedia de su misión. La mirada de Rasputín atraviesa su tierra helada, la muerte de los soldados en el frente, la tentación en las faldas de cada extraña, las manos de los trabajadores, el vino y los frutos de la tierra mágica, el germen de la revolución incubándose en el frío...Algo encuentran los zares en él (más allá de los rumores que lo vinculan sexualmente con la zarina y con todas las damas de la nobleza). Es el testimonio vivo de su pueblo ante dos gobernantes ajenos a las preocupaciones de Rusia. Y además siente un amor auténtico por el pequeño Alexis, el heredero, que lo considera su amigo y reclama su presencia para aliviar su salud (este afecto también incluye a las hermanas del zarievich). Son los años de la primera guerra mundial y la situación del gobierno es desastrosa. Durante uno de los regresos a su aldea, Rasputín es apuñalado en el vientre por una mujer que grita: «He matado al anticristo, he matado al anticristo».


7. LA POLICIA DEL KARMA

Los informes de la policía del imperio dan cuenta de sus orgías y borracheras. Una siniestra conspiración comienza a gestarse. El príncipe Felix Yusopov junto a sus cómplices (un grupo de políticos ultraconservadores) invitan a Rasputín a un «té» a la medianoche. La bebida y los pasteles están envenenados. Pero Rasputín no murió. Presa del malestar atravesó a quienes lo rodeaban con su mirada atemorizante. Yusopov, aterrorizado, le disparó en el pecho. Aún así Rasputín se levantó y sangrando, logró salir al patio. Volvieron a dispararle por la espalda, pero se mantuvo erguido. Entonces fue conducido hasta el río helado donde tras abrir un boquete fue arrojado vivo. Un año después la familia imperial sería acribillada a balazos y estallaria la revolucion.
Las leyendas son carne para los biógrafos y la lejana perspectiva de la historia terminará por afantasmarlo todo.
Pero bien vale revisitar a este personaje cuya mirada alcanzó el nivel de mito.
Hoy que todos los ojos están muertos.
Y las estrellas tan lejos.


1 comentario:

kynikos dijo...

gracias.
un saludo admirado.