13.9.09

POEMAS DE LANGSTON HUGHES, HALLADOS EN UNA EDICION ARGENTINA DE 1952


Langston Hughes nació en Joplin, Missouri en 1902. Nació en el Sur, el bastión más sólido de la reacción norteamericana, el Sur de los linchamientos, de los trenes segregados. ¿Cómo alternar Shakespeare y la gramática griega con la mugre del ghettto negro por las noches? Al mediodía llevaba la comida a la fundición en la que su padrastro se deslomaba trabajando por un salario inferior al de los obreros blancos. Quiso escribir como Carl Sandburg, el trovador de Chicago. Dicho directamente, pasó todas las tribulaciones que un hombre negro podía sufrir hacia principios de siglo en los Estados Unidos. La poesía fue el modo. Conoce a Nicolás Guillén y traduce a Lorca. Une la lírica de Shelley al tempo de los blues, el tono místico y religioso de los negro spirituals, halla un tono propio, pero...

«... Yo no puedo escribir exclusivamente sobre las rosas y la luna porque a veces a la luz de la luna mis hermanos ven una cruz ardiendo y un círculo de oscuras capuchas. A veces a la luz de la luna se ve un cuerpo moreno colgando, linchado, de una cuerda, pero no hay rosas en su funeral».


LA NOTA DEL SUICIDA

El calmo,
Frío rostro del torrente
Me pidió un beso.


ORACIÓN

Yo te pregunto Dios,
Qué camino seguir,
Qué pecado llevar,
Qué corona ceñir
Sobre mi cabeza, Señor?
Yo no lo sé,
Mi Dios,
Yo nada sé.


UNO

Solo,
Como el viento.
En las praderas
De Lincoln.

Solo,
Como una botella
En una mesa,
Toda sola.


CANCIONES

Yo, a su lado, le cantaba
Canciones en la oscuridad.

Me dijo,
«No comprendo
Las palabras».

Le respondí
«Yo canto
Sin palabras»


CURVA FINAL

Cuando al doblar en una esquina
Te encuentres a ti mismo,
Sabrás que ya no quedan
Esquinas por doblar.


PENA

Ojos
Que se hielan
De no llorar.

Corazón
Que no sabe
Cómo morir.


AMOR QUE PASA

Porque eres para mí una canción
No debo cantarte mucho tiempo.

Porque eres para mí una oración
No puedo repetirte en todas partes.

Porque eres para mí como una rosa
No vivirás cuando el verano muera.


BAILARINES

Robándole a la noche
Unas pocas,
Desesperadas horas
De placer.

Robándole a la muerte
Unos pocos,
Desesperados días
De vida.


LANGSTON HUGHES, POEMAS, VERSION CASTELLANA DE JULIO GALER, LAUTARO, BUENOS AIRES, 1952

2 comentarios:

agustina dijo...

linda recopilación. lindo blog :) saludos por acá!

Mauricio Ospina dijo...

gracias