3.10.09

TRES VERSIONES DE JORGE GUILLEN SOBRE UN POEMA DE RIMBAUD

El poeta Jorge Guillén (1893-1984), perteneciente a la generación del 27, publicó tres versiones sucesivas del poema REALEZA de Arthur Rimbaud. Transcribimos el logrado ejercicio del poeta traductor.


«Iluminations», «Royauté»
Para Melchor

I

Una hermosa mañana, en una nación gentilísima, un hombre y una mujer, espléndidos, gritaban por la plaza pública: « ¡amigos, yo quiero que sea reina, yo quiero ser reina!». Ella reía y temblaba. El hablaba a los amigos de revelación, de prueba concluida. Y se pasmaban uno junto al otro.
Eso ocurrió. Fueron reyes a lo largo de toda una mañana en que las colgaduras —carmesíes— resaltaron sobre los edificios, y por la tarde, en marcha hacia los jardines de palmeras.

II

Una hermosa mañana, en un país amable,
Una mujer y un hombre, de juventud hermosa
Gritaban desde el centro de la plaza.

« ¡Quiero que sea reina, amigos, escuchad».
Y a la vez: «Atención, yo, yo quiero ser reina».
Ella entonces temblando se reía.

El hablaba a la gente de una revelación
Ignota — ¿cuál sería?— de una prueba conclusa.
Los dos gozaban, íntimos, felices.

Decían la verdad. Reinaron, fueron reyes
Hasta aquel mediodía, por entre los flotantes
Carmesíes de fiesta en las fachadas,

Y después, por la tarde, serena, ya más lejos,
Sin fatiga errabundos, despacio caminando,
Próximos a jardines con palmeras.

III

Era una mañana clara,
Y una soberbia pareja
Alzaba en la plaza gritos.
« ¡Yo quiero que sea reina!»

Ella temblaba riéndose.
A los amigos él, mientras,
Habló de revelación
Y de victoriosa prueba.

Reunidos como a solas
Un solo goce ya eran,
Y radiantes, inocentes,
Daban al día más fuerza.

Sin disputa fueron reyes,
Una mañana de veras,
Cuando hacia el sol se tendían
Altos carmines de telas,

Y reyes fueron aún
Aquella tarde, ya cerca
De los últimos follajes
Con sus cimas de palmeras.

Aire nuestro, HOMENAJE, España 1993, Grupo Anaya
Versión original
Royauté
Un beau matin, chez un peuple fort doux, un homme et une femme superbes criaient sur la place publique: "Mes amis, je veux qu'elle soit reine!" "Je veux être reine!" Elle riait et tremblait. Il parlait aux amis de révélation, d'épreuve terminée. Ils se pâmaient l'un contre l'autre.
En effet ils furent rois toute une matinée, où les tentures carminées se relevèrent sur les maisons, et tout l'après-midi, où ils s'avancèrent du côté des jardins de palmes,

13.9.09

POEMAS DE LANGSTON HUGHES, HALLADOS EN UNA EDICION ARGENTINA DE 1952


Langston Hughes nació en Joplin, Missouri en 1902. Nació en el Sur, el bastión más sólido de la reacción norteamericana, el Sur de los linchamientos, de los trenes segregados. ¿Cómo alternar Shakespeare y la gramática griega con la mugre del ghettto negro por las noches? Al mediodía llevaba la comida a la fundición en la que su padrastro se deslomaba trabajando por un salario inferior al de los obreros blancos. Quiso escribir como Carl Sandburg, el trovador de Chicago. Dicho directamente, pasó todas las tribulaciones que un hombre negro podía sufrir hacia principios de siglo en los Estados Unidos. La poesía fue el modo. Conoce a Nicolás Guillén y traduce a Lorca. Une la lírica de Shelley al tempo de los blues, el tono místico y religioso de los negro spirituals, halla un tono propio, pero...

«... Yo no puedo escribir exclusivamente sobre las rosas y la luna porque a veces a la luz de la luna mis hermanos ven una cruz ardiendo y un círculo de oscuras capuchas. A veces a la luz de la luna se ve un cuerpo moreno colgando, linchado, de una cuerda, pero no hay rosas en su funeral».


LA NOTA DEL SUICIDA

El calmo,
Frío rostro del torrente
Me pidió un beso.


ORACIÓN

Yo te pregunto Dios,
Qué camino seguir,
Qué pecado llevar,
Qué corona ceñir
Sobre mi cabeza, Señor?
Yo no lo sé,
Mi Dios,
Yo nada sé.


UNO

Solo,
Como el viento.
En las praderas
De Lincoln.

Solo,
Como una botella
En una mesa,
Toda sola.


CANCIONES

Yo, a su lado, le cantaba
Canciones en la oscuridad.

Me dijo,
«No comprendo
Las palabras».

Le respondí
«Yo canto
Sin palabras»


CURVA FINAL

Cuando al doblar en una esquina
Te encuentres a ti mismo,
Sabrás que ya no quedan
Esquinas por doblar.


PENA

Ojos
Que se hielan
De no llorar.

Corazón
Que no sabe
Cómo morir.


AMOR QUE PASA

Porque eres para mí una canción
No debo cantarte mucho tiempo.

Porque eres para mí una oración
No puedo repetirte en todas partes.

Porque eres para mí como una rosa
No vivirás cuando el verano muera.


BAILARINES

Robándole a la noche
Unas pocas,
Desesperadas horas
De placer.

Robándole a la muerte
Unos pocos,
Desesperados días
De vida.


LANGSTON HUGHES, POEMAS, VERSION CASTELLANA DE JULIO GALER, LAUTARO, BUENOS AIRES, 1952

9.8.09

VALENTINE PENROSE: LOS POEMAS

Tengo las flores más bellas / la quimera más bella / el espejo más bello / yo soy el agua que se canta.
V.P.

Valentine Penrose nació en 1898. En 1925 se casó con el pintor Roland Penrose, viajó a Egipto, a la India, a España (a vivir en un castillo medieval) y a Londres. Incursionó en el ocultismo. En 1944 se alistó en Algeria como soldado, regresando a Francia durante la liberación. Murió en 1972.
Dons des Fèminines es el libro dedicado a Rubia, la mujer amada.
Escribe Paul Eluard en el prologo a ese libro:
Yo hubiera querido, con Valentine Penrose, amar apasionadamente para lograr esa unión, para reconocer a esta mujer desconocida, la que entra y sale de este libro, siempre distante y aunque más no fuera en sueños, mirarla a los ojos, aún a riesgo de todas las metamorfosis.
Valentine Penrose describe así a Rubia:
Su inclinación natural es hacia las noches claras cuyo césped es negro, hacia la desnudez inmaculada. A la luz de la luna, su verso pertenece a su propia semejanza, como las alas del pájaro pertenecer al Ala.
Por alguna de las tantas injusticias que tiene el mundo literario, la poeta Valentine Penrose es poco conocida y si se habla de ella es por su obra La condesa sangrienta.
No es su célebre novela gótica lo que importa aquí. Gigante entre gigantes (Breton, Eluard, Aragon, el mismo Artaud; es extraño que su figura se encuentre casi postergada en una vanguardia tan afín a los mitos).
Penrose es una de las mejores poetas que dio el surrealismo y eso es suficiente para intentar una aproximación a su obra.



Dónde estás tú que recomienzas
tus cabellos como un ramo
sosteniendo los globos y las copas.

La flor de sol se marchitaba
yo te ofrecí las riendas verdes
y tú saltaste al único corazón necesario
sin girar sin vacilar
sin error
quieta

en medio de la sangre de la luz.

de Hierba a la luna, 1935


A FRANCESCA

Manos dulces no-me-olvides en la culata de los fusiles
lucho me prostrerno
ante los muertos en tus cabellos como guadañas
tú cantora de los huessos profundos de los marineros los soldados

de Poemas, 1937


Cuidado con las mujeres cuyas hermanas son bellas
Cuidado con las mujerzuelas cuyas amante son bellas
en el gentío donde nuestros ojos
intercambian sus miradas
estériles

*


Vayamos a los confines donde el sol es frío
Donde sea imposible ingresar al pasaje.
De las cosas que vendrán unas desconcertadas firmes otras
Ellos hablan conjeturan
Nunca hubo nada tan hechizado. Adiós mi bienamada
Tu mujer de clamores está en el paisaje
Adiós Rubia.


*


Ven a dormir conmigo al lecho de estos ancestros
Donde se forjaron los bríos de tu belleza viva.
Regresa, oh absorbente. Ante los velos de tu cadera
Donde me arrodillo
Como no ha rogado nadie
Te ruego que me dejes dormir y mezclarme con los tiempos.


*


¡Oh rubia! esto que hemos saboreado de la feliz forma viviente
Esta muerte abundante esta noche conjurada
Demasiado extendida hoy para mi soledad.


de Dones de las Femeninas, 1951


LOS TEMPLARIOS DE PIERREFITTE

Bajo los grandes reflejos de hierro violeta
Junto con la hiedra el vellocino emblema
Que duerman bajo el arco mitral. Empuñadura de espada
Cruz lujuria guardadas orden de las estaciones.

Ahí arriba sobre el trigo parsimonioso
No más recolección. La estéril violeta.
No más parejas de hermanos ni otoños ecuestres
No más normas de Oriente. Templarios, dormid.


NOCHE

Volverá la noche de invierno
para tenderme a tu lado.
Las fachadas beberán austeras
El claro de luna y su luz
Será expulsada de nuestros besos y brazos.

El cuarto yace solo con las cortinas bajas
Tú yaces sola con los ojos bajos
El claro de luna es el claro de tus brazos
La noche trae su nave imperturbada.

de Las magias, 1972


TODOS LOS POEMAS PERTENECEN A LAS TRADUCCIONES DE MARÍA NEGRONI PARA HIERBA A LA LUNA Y OTROS POEMAS DE VALENTINE PENROSE, EDICIONES ANGRIA, CARACAS, 1995.
LA INFORMACIÓN SOBRE VALENTINE PENROSE FUE EXTRAIDA DE EL TESTIGO LÚCIDO, DE LA MISMA AUTORA, BEATRIZ VITERBO, 2003.

28.4.09

WANG WEI (699—759) UNA POÉTICA DE OTOÑO


La fragancia estival/ se lamenta y expira./
¿Cómo detenerla/ para que no se vaya?
W.W.

Más allá de la recurrente lectura de los poetas de la dinastía Tang, la versión de un poema de Wang Wei, leído en un viejo libro de la editorial Fabril, volvía una y otra vez a mi cabeza: Retorno, el poema de los ciruelos.
Medico, poeta, calígrafo y músico a la vez que pintor, fue más conocido como pintor. En su poesía, dice Su Tung Po hay pintura y en su pintura poesía.
En edad avanzada, luego del fallecimiento de su esposa, una permanente melancolía hizo que fuera a un retiro en las montañas en Wang Chuan, provincia de Shen-si, donde vivió tranquilamente hasta su muerte, luego de tomar los hábitos budistas.


RETORNO

Llegas de mi país natal,
debes saber lo que allí pasa.
¿Han florecido bajo mis ventanas
los ciruelos del invierno
estos últimos días?


OTOÑO EN EL LAGO

El agua está pensativa como el cielo gris
y las charlas de las lavanderas
ocultas entre los bambúes
gira y vuela levemente
sobre el agua sin una arruga.
Los sauces silenciosos se miran en el lago.


Versiones de María Teresa de León y Rafael Alberti


CANTO DE UN ATARDECER EN OTOÑO

Bajo el leve relente otoñal
la octava luna.
Enfrió su manto
que no podrá mudar;
Tañe y tañe el laúd de plata
la noche entera:
Teme el regreso
a su cuarto vacío.


LA LUNA Y YO

Solitario, en el interior
del bosque de bambúes,
me siento
Rasgo mi laúd y tarareo
una canción.
En medio de la espesura
nadie advierte mi presencia.
Pero brillante, la luna acude
a verme
¡Cuán feliz me siento
en su compañía!


DESOLACIÓN

Una colina desierta
y nadie a la vista;
Solo el eco de unas voces
llega a mis oídos.
El oblicuo sol del atardecer
penetra en los espesos bosques
Y se refleja en los verdes musgos.


DE MAÑANA

Los capullos del duraznero
se tiñeron de rojo
con la lluvia nocturna.
Los sauces reverdecieron
con la niebla matinal.
Los pétalos caídos no fueron
aún barridos por los criados.
Los pájaros cantan. El morador
del cerro duerme todavía.

Versiones de Raúl A. Ruy

11.4.09

POETAS FRANCESES TRADUCIDOS POR POETAS CHILENOS

EPITAFIO, DE CHARLES CROS, EN VERSIÓN DE JORGE TEILLIER

Aquí yacen los mensajeros del rey,
leones del mar de la Patagonia.
Dios los condujo desde la Cruz del Sur a la Estrella Polar
por el camino del contra sentido.
Ellos no hicieron nada como nadie
porque ellos murieron al revés,
como los hombres del Ponant antaño,
cuando partían a morir al Cabo de Hornos.
Ellos no tenían que hacer aquí,
no más que los marinos de allá lejos,
sino encontrarle un sentido a la vida.
Porque no es necesario ser un hombre,
para descubrir al fin, moribundo,
donde se encuentra la Patagonia.


ROAL VIAL, ARMANDO Y TEILLIER, JORGE, LA INVENCIÓN DE CHILE, EDITORIAL UNIVERSITARIA, SANTIAGO,1994


BELLA Y SEMEJANTE, DE PAUL ELUARD, EN VERSIÓN DE ROSAMEL DEL VALLE

Un rostro al fin del día
Una cuna entre las hojas muertas del día
Un ramo de lluvia desnuda
Todo Sol oculto
Toda fuente de los espejos en el fondo del agua
Todo espejo de los espejos rotos
Un rostros en las balanzas del silencio
Un guijarro entre otros guijarros
Por las frondas de los últimos resplandores del día
Un rostro semejante a todos los rostros olvidados


REVISTA ORFEO, N 6, SANTIAGO, 1964


POEMA, DE ROBERT DESNOS, EN VERSIÓN DE HERNÁN VALDÉS

Desnúdate
báñate en esta agua negra
nada puedes temer
tú lo has hecho ya
el cuerpo humano impermeable no se empapa
como una esponja
el Sol secará el barro
que caerá hecho polvo
ve
la tierra es vasta y así tu corazón
que a fin de cuentas hechas y bien hechas
no contiene aún ningún error
y jamás ha contenido lodo.


REVISTA ORFEO, N 6, SANTIAGO, 1964


MARINA, DE ARTHUR RIMBAUD, EN VERSIÓN DE ARMANDO URIBE

Los carros de plata y de cobre—
Las proas de acero y de plata—
Combaten la espuma—
Levantan las cepas de zarzas,
Cursos de los arenales,
Y caminos inmensos de reflujo,
Se van al este circulares,
A los pilares de la foresta—.
A los fustes de los escollos,
Cuyo ángulo se hiere en torbellinos de luces.


REVISTA FINIS TERRAE, N 39, SANTIAGO, 1963


EL ENEMIGO, DE CHARLES BAUDELAIRE, POR PABLO NERUDA

Mi juventud no fue sino oscura tormenta
que rara vez el Sol cortó con luz brillante,
trueno y lluvia ejercieron tan repetida afrenta
que en mi jardín no existen los frutos incitantes.

Yo que toqué el otoño del pensamiento azadas
tendré que usar rastrillos y palas poderosas,
para juntar de nuevo las tierras inundadas
donde los agujeros son grandes como fosas.

Quién sabe si las nuevas flores que yo he soñado
encontrarán en este territorio lavado
el místico alimento que las vaya elevando!

Oh dolor de dolor! Corre el tiempo, la vida,
y el oscuro enemigo que nos va desangrando
crece y se fortifica con la sangre perdida!


REVISTA ARBOL DE LETRAS, N 1, SANTIAGO, 1967.

23.3.09

CINCO POEMAS DE PAUL ELUARD POR CINCO POETAS ARGENTINOS


Lo que se ha comprendido ya no existe/ El pájaro se ha confundido con el viento, / El cielo con su verdad, / El hombre con su realidad.
P.E.

Cumbre del surrealismo, activo militante de izquierda, amor y revolución confluyen en la poesía de Paul Eluard (Saint-Denis 1895 - Charenton-le-Pont 1952).
A continuación presentamos versiones de textos del poeta realizadas por cinco grandes poetas argentinos.


YO ADMIRABA

Yo admiraba descendiendo hacia ti
el espacio ocupado por el tiempo
nuestros recuerdos me llevaban

Te falta mucho lugar
para estar siempre conmigo


VERSIÓN DE RODOLFO ALONSO


NADIE

El coloca un pájaro sobre la mesa y cierra los postigos.
Se peina, sus cabellos en sus manos son más dulces que un pájaro.

: ***

Ella predice el porvenir. Y mi tarea es verificarlo.

***
El corazón herido, el alma dolorida, las manos lastimadas, los cabellos blancos, los prisioneros, el agua entera está sobre mí como una playa desnuda.


VERSIÓN DE RAUL GUSTAVO AGUIRRE


AL ALBA TE AMO...


Al alba te amo tengo toda la noche en las venas
Toda la noche te he contemplado
Tengo que adivinarlo todo me siento seguro en las tinieblas
Ellas me conceden el poder
De envolverte
De sacudirte deseo de vivir
En el seno de mi inmovilidad
El poder de revelarte
De liberarte de perderte
Llama invisible de día.

Si te vas la puerta se abre hacia el día
Si te vas la puerta se abre hacia mí mismo.


VERSIÓN DE ALDO PELLEGRINI


LA INMACULADA CONCEPCIÓN (Fragmentos)


Hay aquí muros que no atravesarás, muros que cubriré de amenazas y de injurias, muros que son para siempre color de sangre antigua, de sangre derramada.

Tengo para seducir al tiempo adornos de escalofríos, el regreso de mi cuerpo en sí mismo.


VERSION DE MIGUEL ANGEL BUSTOS


MARINA


Te miro y el sol se agranda
Pronto cubrirá nuestro día
Despierta con todo tu corazón
Con todos tus colores
Para disipar las desdichas nocturnas

Te miro todo está desnudo
Fuera las barcas tienen poco agua
Hay que decir todo en pocas palabras
El mal está frío sin amor

En el comienzo del mundo
Las olas van a mecer el cielo
Tú te meces en las sábanas
Atraes el sueño hacia ti

Despierta que yo sigo tus huellas
Mi cuerpo es de esperarte de seguirte
Desde el nacer del alba hasta el de la sombra
Un cuerpo de pasar mi vida amándote.

Un corazón para soñar
Afuera de tu sueño.


VERSIÓN DE CESAR FERNANDEZ MORENO

PD: Se recomienda consultar la célebre traducción hecha por Alejandra Pizarnik de La inmaculada concepción, obra escrita en colaboración entre Paul Eluard y André Bretón.

25.2.09

POEMAS DE HENRI MESCHONNIC


Veía Moisés que la zarza ardía y no se consumía y se dijo: voy a ver qué gran visión es esta y porque no se consume la zarza.




Exodo 3,2


Lingüista, teórico de la escritura, traductor de la Biblia, autor de ensayos imprescindibles en los que reflexiona sobre el ritmo, el poeta Henri Meschonnic (París, 1932-2009) ofrece un lenguaje inevitablemente atravesado por su tiempo. Hay pequeños ecos de Paul Celan (el referente inevitable), articulaciones del yo y el tú (que una vez más puede ser religioso o amoroso), epigramas y la decisión de prescindir de toda puntuación. Transcribimos aquí algunos de sus poemas en versiones de Hugo Savino para Leviatán, del libro Puesto que soy esa zarza / Puisque je suis ce buisson

*

hay lugares que están más llenos de espera
que otros
cabezas
más llenas
de un fuego
del tiempo que otras es una
historia que camina mientras duerme
he recibido un talismán
desde el otro lado de la espera
duermo el tiempo
desde que
ardo sin
consumirme
puesto que soy esa zarza


*

no sé
lo que ayer
será
lo que hará el pasado
lo desconocido
no es mañana
es lo que ayer
hará de
mañana


*

el corazón en la mano el corazón
en la boca
corazón que desborda
corazón desplazado desmarcado
es el cuerpo en sus esperas
es esperar quién es el cuerpo


*

hoy
las hojas muertas
iban más rápido que yo


*
es porque me nombro

que no olvido
vivir


*

también yo
tenso mi voz
hacia tu luz
estoy en mi lugar
cada vez
más lejos
vuelvo
sin palabras
conmigo contigo
para ser
nuestro lenguaje



Versiones de Hugo Savino para Puesto que soy esa zarza, Leviatán, 2008

3.2.09

KAVAFIS O EL DESEO


Constantino Kavafis —Alejandría, Egipto, 1.863-1.933— es, extrañamente (o no), uno de los poetas que más ha apelado a la historia para componer las escenas y los personajes de sus poemas.
Pero, el resultado —en algunas de sus piezas maestras— es un erotismo inusual, que apela a la evocación, a la recreación del deseo mismo en el poema: la memoria del cuerpo.
¿Habrá tal cosa?
«Cuerpo, recuerda»— escribe Kavafis o pide: «Arte de la poesía, tráeme esta noche el mayor número posible de recuerdos».
Y el deseo, tan inasible como poderoso, sigue temblando en el poema.


DONACIONES

Me siento y sueño...
Mi donación al arte
está hecha de sensaciones y deseos...
algunos rostros o líneas entrevistos
vagas memorias de amores incumplidos...
Mejor que me abandone al arte.
El sabe dar cierta forma a la belleza,
completando la vida
de modo casi imperceptible,
combinando las impresiones
combinando los días...


HE IDO

No tengo ligaduras;
me abandoné del todo.
He ido en la noche iluminada
hacia goces que eran mitad reales
mitad elaborados por mi espíritu.
Y he bebido un vino fuerte
como beben aquellos
que se entregan valerosamente al placer.


MELANCOLÍA DE JASÓN, HIJO DE CLEANDRO, POETA EN COMAGENO, 595 DESPUÉS DE CRISTO

Mi cuerpo, mi figura que envejece:
heridas de un temible cuchillo...
No estoy de ningún modo resignado.
Es a ti a quien recurro, Arte de la Poesía,
ya que conoces algunos remedios...
Tentativa para adormecer el dolor
por la imaginación y por el verbo.
Heridas de un temible cuchillo...
Suministra tus remedios, Arte de la Poesía,
que impiden (por un tiempo) sentir la herida.


JURAMENTO

Con frecuencia se promete, reformar su vida.
Pero cuando llega la noche con sus tentaciones
sus componendas, sus promesas;
cuando llega la noche, con su fuerza propia,
hecha de impulsos del cuerpo que quiere y exige,
extraviado, se entrega a la alegría fatal de siempre.


CLAROSCURO


Mirando un ópalo de tintes grisáceos,
recordé dos bellos ojos gises

que vi hará unos veinte años.
Nos amamos durante un mes.
Después se fue.
A Esmirna, creo,
donde tenia trabajo,
y nunca nos volvimos a ver.

Deben haber perdido su belleza
(si vive todavía), los ojos grises.
El bello rostro se habrá afeado.

Memoria mía, guárdalos tal como eran antaño..
Memoria de este amor,
tráeme de esta noche
el mayor número posible de recuerdos.


AL MISMO LUGAR

Ambiente de la casa, de los cafés,
del barrio que tengo bajo los ojos
y que frecuento todo el año;
te he creado de mi alegría y mis penas,
gracias a tantas circunstancias e incidentes,
que ahora estás para mí cargado de sentido.


CUERPO, RECUERDA...

Cuerpo, recuerda, no solo el ardor
con el cual fuiste amado;
no sólo los lechos sobre los cuales
te has acostado, sino esos deseos
que brillaban por ti en los ojos
y temblaban en los labios,
y un obstáculo fortuito
ha impedido que se cumplan...
Ahora que todo eso pertenece al pasado,
casi parece que te has abandonado a ellos...
Cuerpo, recuerda esos deseos
que por ti brillaban en los ojos
y temblaban en los labios.


Versiones de Juan Carvajal

Nota relacionada:
KAVAFIS O LA MEMORIA DEL CUERPO

6.1.09

QUASIMODO. Y DE PRONTO ES LA NOCHE.



Escribe Gianni Siccardi, autor de estas versiones, acerca del movimiento hermetista, vanguardia que ya hemos abordado en este espacio, a través de la obra de Eugenio Montale y Giuseppe Ungaretti:

El poema hermético requiere ser leído en soledad, bajo la luz de la lámpara. El poeta se habla a sí mismo, el lector se habla a sí mismo. Después de escribir, el poeta se conoce un poco más, el lector también. No es poesía intimista, es poesía interior.

Transcribimos a continuación, algunas versiones hechas por Siccardi de Salvatore Quasimodo (1.901—1.968), que completa la sagrada trilogía de los hermetistas italianos.


Y DE PRONTO ES LA NOCHE

Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol:
y de pronto es la noche.


ELEGÍA

Helada mensajera de la noche,
has retornado límpida a los balcones
de las casas destruidas para iluminar
tumbas desconocidas y restos abandonados
de la tierra humeante. Aquí descansa
nuestro sueño. Y te diriges, solitaria,
hacia el norte, donde las cosas corren
sin luz hacia la muerte; y tú resistes.


CON EL SENTIMIENTO DE LA MUERTE

Arboles azules
donde el sonido más dulce emigra
y nace el gusto por las nuevas lluvias.

En una hoja, dócilmente,
la luz oscila
en nupcias con el aire;

y con el sentimiento de la muerte,
estoy aquí, aterrado de amor.

POEMA DE AMOR

El viento vacila, exaltado, y levanta
las hojas sobre los árboles del parque,
la hierba rodea
los muros del castillo, las chatas
areneras desfilan sobre el Gran Canal.
Irritante, desquiciado, este es un día
que vuelve del hielo, como tantos, no se detiene,
exige. Pero tu estás aquí y ya no hay
limites: violenta entonces a la inmóvil muerte
y tiende nuestro lecho de vivos.


BASTA UN DÍA PARA EQUILIBRAR EL MUNDO

La inteligencia, la muerte, el sueño,
niegan la esperanza. En esta noche,
en Brasov, en los Cárpatos, entre árboles
ajenos, busco en el tiempo
a una mujer amada. El calor resquebraja
las hojas de los álamos
y me digo palabras que no conozco,
repaso tierras en el recuerdo.
Un oscuro jazz, canciones italianas
zozobran en el color de las pupilas.
En el estruendo de las fuentes
se ha perdido tu voz:
basta un día para equilibrar el mundo.


LOS SOLDADOS LLORAN DE NOCHE

Ni la cruz ni la infancia
bastan para destruir la guerra,
ni el martillo del Gólgota,
ni la memoria angélica.
Los soldados lloran de noche
antes de morir. Son fuertes, caen
a los pies de las palabras aprendidas
bajo las armas de la vida.
Números amantes, soldados,
anónimos estrépitos de lágrimas.


ISLA DE ULISES

La antigua voz se ha detenido.
Oigo resonancias efímeras,
olvido de plena noche
en el agua estrellada...

Del fuego celeste
nace la isla de Ulises.
Lentos ríos arrastran arboles y cielos
en el fragor de las orillas lunares.

Las abejas nos traen el oro, amada:
tiempo secreto, tiempo de mutaciones.

15.12.08

UN POEMA DE CADA LIBRO DE PAUL CELAN (VERSIONES DE PATRICIA GOLA)


Paul Celan sigue siendo el referente inevitable si hablamos de un lenguaje «tocado por el siglo», hablemos de Awschitz, como en su caso, o del proceso militar en la Argentina que acabó con «las mejores mentes de una generación».
No es que la poesía sea imposible después de Awschitsz.
Se trata del lenguaje: debe dar cuenta de esa herida, de todas las heridas.
En palabras de Alain Badiou: la elocuencia se torna obscena.
Sea como sea, a través de versos como estos, el poeta busca sus referentes.
En un idioma tocado por las atrocidades del siglo XX, por las vanguardias y por los movimientos políticos.
Se necesita una lengua que, sin olvidar el legado del último Hölderlin, se reformule desde sus trizamientos, sus costuras y suturas, dando cuenta de la trama simbólica que lo precede.
Por supuesto, no refiero a buscar la inspiración en poéticas ajenas, de haber tal cosa. Todo lenguaje debe ser puesto a prueba. Sea el de Ungaretti, el de Juan L. Ortiz, César Vallejo o el de cada poeta que dejó su marca en la trama simbólica.
Esa violencia contra el uso cristalizado del lenguaje que Lacan pedía a la poesía, la distancia entre un yo y un siempre imprecisos, dan lugar a esa palabra – tienda que cobija en la intemperie del mundo.
Hacia el claro, lo abierto.
Desde el ya no, al no es tiempo todavía.
Está en los poetas tratar con esa noche del mundo.
De
MOHN UND GEDACHTNIS
Amapola y memoria
(1.953)

PAISAJE

¡Ustedes, altos álamos —hombres de esta tierra!
¡Ustedes negros estanques de la Fortuna —ustedes los reflejan hasta en la muerte!

Te vi, hermana, parada en ese brillo.

De
VON SCHWELLE ZU SCHWELLE
De umbral en umbral
(1.955)

OJO DEL TIEMPO

Este es el ojo del tiempo:
mira de reojo
bajo la ceja de siete colores.
Su párpado es lavado por los fuegos,
su lágrima es vapor.

La estrella ciega vuelta a él
y se funde en la pestaña más ardiente;
hace calor en el mundo
y los muertos
brotan y florecen.


De SPRACHGITTER
Rejas del lenguaje
(1.959)

UNA MANO

La mesa de madera de las horas, con
el manjar de arroz y el vino
Se
calla, se come, se bebe.

Una mano que besé
alumbra las bocas.

De
DIE NIEMANDSROSE
La rosa de nadie
(1.963)

LA PALABRA DEL-IR-HACIA-LO-HONDO
que leímos. Los años, las palabras desde entonces.
Seguimos siendo eso.

Sabes, el espacio es infinito,
sabes, no necesitas volar,
sabes, lo que se escribió en tu ojo,
nos vuelve más profunda la profundidad.


De
ATEMWENDE
Cambio de aliento
(1.967)

ESTAR, a la sombra
de la llaga en el aire.

Estar-por-nadie-y-por-nada.
Desconocido
solamente
por ti.

Con todo lo que cabe dentro,
también sin
lenguaje


De FADENSONNEN
Filamentos solares
(1.968)

fuiste mi muerte:
sólo te tuve a ti
cuando todo se me iba.

De LICHTZWANG
Presión de luz
(1971)

RESTOS AUDIBLES, RESTOS VISIBLES, en
el dormitorio mil uno,

día y noche
la polca de los osos:

te reeducan

vuelves a ser
él.


De
SCHNEEPART
(1.971)

EL AÑO QUE IRRUMPIÓ
con la corteza de pan ilusorio
corrompiéndose.

Bebe
de mi boca.


De ZEITGEHOFT
Morada del tiempo
(1.976)

ESTUVO
la partícula de higo sobre tu labio,

estuvo
Jerusalén en torno nuestro,

estuvo
el claro aroma del pino
sobre el barco danés que agradecimos,

estuve
en ti.


Versiones de Patricia Gola, de Antología Poética, Paul Celan, Universidad Autónoma de Puebla, 1987 Prólogo de Michel Hamburger. Contratapa de Yves Bonnefoy.

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18.11.08

GIUSEPPE UNGARETTI. LA BREVEDAD


En sus poemas breves, Giuseppe Ungaretti (Alejandría, Egipto, 1888- Italia 1970), lleva al lenguaje a un máximo de densidad y concentración. Junto a Eugenio Montale y Salvatore Quasimodo es la palabra aún audible de esa generación que revolucionó la lírica italiana, conocida como hermetismo.

UNIVERSO

Con el mar
me hago
un ataúd
de frescura


UNA PALOMA


De otros diluvios una paloma escucho.


OCASO


La piel del cielo
despierta oasis
al nómada de amor


LEJOS

Lejos lejos
como a un ciego
me han llevado de la mano


DORMIR


Quisiera parecerme
a este lugar
echado
en su camisa de nieve


CONDENA

Cerrado entre cosas mortales

(También el cielo estrellado acabará)

¿Por qué ansío a Dios?


MAÑAÑA

Me ilumino
de infinito


EL ROCÍO ILUMINADO

La tierra tiembla
de placer
bajo un sol
de violencias
gentiles


SILENCIO ESTRELLADO


Y los árboles y la noche
No se mueven ya
Sino por los nidos.


Versiones de Rodolfo Alonso
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24.10.08

TRES VERSIONES DE TRES POEMAS DE EUGENIO MONTALE

ILUSTRACIÓN: MALEVICH

Pocos emprendimientos literarios tan difíciles: hacer resonar en otro idioma el misterio de aquellos magníficos primeros poemas del italiano Eugenio Montale (1896-1981).
Ossi Di Seppia es uno de los clásicos del siglo XX.
Hueso de un cartílago, paradoja como la que lleva a Osip Mandelstam a descubrir que la vértebra misma del siglo XX nació rota.
Para mejor acercar al lector a estos versos, hemos añadido tres poemas en tres diferentes versiones  hechas por tres poetas argentinos.

I: «... lo que no somos...»

No nos pidas la palabra que esculpa cada lado
nuestro ánimo informe, y lo revele
con sus letras de fuego, y resplandezca
como una planta de azafrán perdida
en medio de un campo polvoriento.

¡Ah el hombre que se va, seguro,
amigo de sí mismo y de los otros,
y no cuida su sombra que ese calor ardiente
dibuja sobre un descascarado muro!

No nos pidas la fórmula que pueda abrirte mundos;
sí una torcida sílaba, seca como una rama.
Solo esto podemos hoy decirte:
aquello que no somos, eso que no queremos.

Versión de Gianni Siccardi


No nos pidas la palabra que escrute íntegramente
nuestro ánimo informe, y con letras de fuego
lo revele y esplenda como flor de azafrán
perdida en medio de un campo polvoriento.

¡Ah el hombre que se marcha seguro
de los demás y de sí mismo amigo,
y no cuida su sombra que el ardiente calor
graba sobre un descascarado muro!

No nos pidas la fórmula que pueda abrirte mundos;
sí alguna contrahecha sílaba, seca como una rama.
Esto solo podemos hoy decirte:
lo que no somos, lo que no queremos.

Versión de Horacio Armani



No nos pidas la palabra que ciña a cada lado
nuestro ánimo informe, y con letras de fuego
lo manifieste espléndido como flor de azafrán
extraviada en el medio de un polvoriento prado.

¡Ah los hombres seguros que se van,
en paz con los demás y con sí mismos,
ajenos a la sombra que el bochorno
estampa encima de una tapia en ruinas!

No nos pidas la fórmula que un mundo pueda abrirte;
sí apenas una sílaba reseca como un leño
Hoy tan sólo esto podemos decirte:
lo que no somos, lo que no deseamos.

Versión de Ricardo H. Herrera


Non chiederci la parola che squadri da ogni lato / l’animo nostro informe, e a lettere di fuoco / lo dichiari e risplenda come un croco / perduto in mezzo a un polveroso prato. // Ah l’uomo che se ne va sicuro, / agli altri ed a se stesso amico, / e l’ombra sua non cura che la canicola / stampa sopra uno scalcinato muro! // Non domandarci la formula che mondi possa aprirti, / sì qualche storta sillaba e secca come un ramo. / Codesto solo oggi possiamo dirti, / ciò che non siamo, ciò che non vogliamo.


II: «...vida mía no te pido...»


Vida mía no te pido lineamientos fijos,
rostros plausibles o posesos.
En tu girar inquieto
ajenjo y miel tienen ahora un único sabor.

El corazón que desdeña todo impulso
rara vez sufre un sobresalto.
Así resuena a veces en el silencio de los campos
un tiro de fusil.

Versión de Gianni Sicardi


Vida mía no te pido lineamientos
fijos, rostros, plausibles o posesos,
En tu inquieto girar ahora el mismo
sabor tienen la miel y el ajenjo.

El corazón que todo movimiento desdeña
raramente es sacudido por sobresaltos.
Así a veces resuena en el silencio
de los campos un tiro de fusil.

Versión de Horacio Armani


Mi vida no te pido rasgos fijos,
rostros plausibles o fuera de sí.
En tu inquieto vaivén ya son iguales
el sabor de la miel del ajenjo.

Al corazón que juzga el cambio vil
rara vez lo sacude un sobresalto.
Así a veces resuena en el silencio
de los campos un tiro de fusil.

Versión de Ricardo H Herrera


Mia vita, a te non chiedo lineamenti/ fissi, volti plausibili o possessi./ Nel tuo giro inquieto ormai lo stesso /sapore han miele e assenzio.//
Il cuore che ogni moto tiene a vile/ raro è squassato da trasalimenti./ Così suona talvolta nel silenzio /della campagna un colpo di fucile.



III: «...la divina Indiferencia...»


A menudo he encontrado el dolor de vivir:
era el arroyo angostado que se encrespa,
el enroscarse de las hojas secas,
era el caballo desplomado.

Bienes no conocí, sino el milagro
que produce la divina Indiferencia:
era la estatua entre la somnolencia de la siesta,
la nube y el halcón en su elevado vuelo.

Versión de Gianni Siccardi


La pena de vivir a menudo he encontrado:
era el arroyo estrecho que borbota,
era el enroscamiento de la hoja
reseca, era el caballo desplomado.

Bienes no conocí, más que el prodigio
que ofrece la divina Indiferencia:
era la estatua entre la somnolencia
de la siesta, y la nube, y el halcón alto alzado.

Versión de Horacio Armani


El dolor de vivir a menudo he encontrado,
fue el borbotón del riacho que se ahoga,
fue la retorcedura de la hoja
seca, fue el desplomarse del caballo.

Bienes no hallé, tan solo la visión
que brinda la divina Indiferencia:
la estatua entre el letargo de la siesta,
la nube y el vuelo alto del halcón.

Versión de Ricardo H Herrera


Spesso il male di vivere ho incontrato:/ era il rivo strozzato che gorgoglia,/
era l'incartocciarsi della foglia/ riarsa, era il cavallo stramazzato.//
Bene non seppi, fuori del prodigio/ che schiude la divina Indifferenza:/
era la statua nella sonnolenza/ del meriggio, e la nuvola, e il falco alto levato.


Huesos de Jibia, Eugenio Montale, Traducción y prologo de Ricardo H. Herrera.
La casa de los aduaneros y otros poemas, Eugenio Montale, Traducción selección y prologo de Gianni Sicardi, Centro Editor de América Latina.
Huesos de Jibia, Las ocasiones, Eugenio Montale, Traducción prologo y notas de Horacio Armani, Librerías Fausto.

18.10.08

GIORGIO CAPRONI. LA «SOLEDAD SIN DIOS»


Según unas bellas páginas que le dedicara Giorgio Agamben, el italiano Giorgio Caproni ha conseguido en mayor medida que ningún otro poeta contemporáneo, expresar sin sombra de nostalgia ni de nihilismo, la «ۜsoledad sin Dios».

CINCO POEMAS DE GIORGIO CAPRONI
(Livorno 1.912 –Roma 1.990)


CONDICION

Un hombre solo,
encerrado solo en una habitación.
Con todas sus razones
con todos sus desaciertos.
Solo en una habitación vacía,
hablando. Con los muertos.


HERÁLDICA

Amor, que herido está
el siglo, y qué solos estamos
—tu y yo— en la opacidad
sin nombre. Se acabó
el tiempo del ruiseñor.
y del león. Está destruido
el blasón . El unicornio
no ha dejado huellas en el suelo:
Hay Sombra en el corazón


SOBRE UN ECO (REVUELTO) DE LA TRAVIATA

Dame una mano. Ven.
Guía a tu guía. Tiemblo.
No tiembles. Juntos
pronto Retornaremos
a nuestra nada —en la nada
(juntos) Remoriremos.

(de El muro en la tierra,
versión de Ricardo H. Herrera)


MENSAJE DEJADO ANTES DE NO IRME

Si no volviese,
sepan que nunca
me fui.

Mi viaje
consistió en quedarme
aquí, donde nunca estuve.

(de El franco cazador,
versión de Ricardo H. Herrera)

ALZANDO LOS OJOS

Llena el aire un hormigueo
de puntos negros

¿Pájaros ?

¿Cartas rasgadas?
¿O —quizás— harapos dispersos
(los últimos) de Dios?...

(de Res Amisa, versión de Edgardo Dobry)


Fuente: Hablar de poesía número cinco, año III, junio 2.001, Grupo Editor Latinoamericano.

23.9.08

POESÍA EXPRESIONISTA: AUGUST STRAMM

Elegí estos poemas de August Stramm (Munster, Westfalia. 1874), pues si bien fueron escritos a principio del siglo XX, en la versión que aquí transcribimos, de Rodolfo Modern, surge algo que me interesa particularmente, lo que en la nota sobre Edgar Bayley, llamé Producción de sentidos por choque de vocablos.
Es decir, los poemas de este contemporáneo de Georg Trakl, suenan sorprendentemente modernos.
En la Primera Guerra Mundial actuó como capitán de reserva.
Después de haber participado en más de setenta acciones, murió en el frente ruso en 1915.


SEPULCRO DE GUERRA

Varas suplican cruzados brazos
escritura vacila pálido desconocido
flores impertinentes polvos atemorizan
vislumbre
lagrimea
vidrea
olvido.

PATRULLA

Las piedras hostilizan
ventana ríe irónicamente traición
ramas estrangulan
montes arbustos hojean con crujido
resuenan
muerte.

MELANCOLÍA

¡Andar empeño
vida anhela
espanto estar
miradas buscar
muerte crece
el futuro
grita!
Profundamente
enmudecemos
nosotros.

DESESPERADO

Allí retumba una piedra estridente
noche granea vidrio
los tiempos se detienen
yo me petrifico.
olvido
¡Lejos
te vidreas
tú!

Traducción: Rodolfo Modern

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DADAÍSMO
INVENCIONISMO

3.9.08

EDGAR BAYLEY. PUNTUACIONES SOBRE UNA POÉTICA SIN PUNTUACIÓN


... Porque la claridad que tanto he buscado / solo está en algunos silencios / en algunos espacios en blanco / ...
Edgar Bayley (1919—1990)

o. Arte PoéticaEl propósito fue liberar la inocencia y la fluidez poética a través de una sostenida inteligencia. Había que ir a la poesía con los ojos abiertos. Era preciso enfrentar el sueño con la mirada vigilante.
1. El arte del siglo XX tiene la marca de las vanguardias. A través del mundo estallaron movimientos que revolucionaron el arte y las letras.
Buenos Aires fue participe de esos movimientos.
2. El arte de vanguardia, con su anhelo de crear un proceso puro, logró un punto alto en el Invencionismo, movimiento del que el poeta Edgard Bayley fue mentor y cima.
3. Bayley apela a la construcción de sentido por «choque de vocablos».
La agrupación de palabras libres de nexo hace emerger un nuevo sentido.
4. Difiere de la característica imagen onírica del surrealismo o de la audacia de Huidobro, en las proezas verbales del creacionismo, pero se nutre a su vez de ambos movimientos. Añade el «estado de alerta».
5. Deja su marca en esa fluidez liberadora del lenguaje: mi amada estanque azul huerto cabellos.
La imagen o construcción que parece que no terminará nunca, es infinita esta riqueza abandonada.
6. Repasando los libros del autor para tomar estas notas erráticas, este verso parece responder a la búsqueda: no puedo decirlo de otro modo.
7. La poesía se despliega como un discurso otro en la trama simbólica. Cada poeta deja allí su marca o huella.
8. Abolición de mayúsculas y puntuaciones, adjetivación sensual, desmesurada, (...fulgurante viva fluvial...).
9. Uno de los poemas favoritos de Bayley era La linda pelirroja, de Apollinaire: ...Queremos explorar la bondad comarca inmensa donde todo calla...  ...Piedad para nosotros que luchamos siempre en las fronteras de lo ilimitado y el porvenir...
10. ¿Qué es la imagen poética? La imagen poética nace de términos antitéticos estructurados emocionalmente, dice Juan Jacobo Bajarlía, colega invencionista de Bayley.
11. Poiesis significa invención, le dijo Bajarlía a Aldo Pelegrini, cuando este le remarcó la escasa recepción obtenida por su poesía entre los invencionistas.
Junto a él se hallaban sentados Alejandra Pizarnik y Pichon Riviere hablando sobre Lautreamont. Por el bar aparecían también, entre otros, Alberto Girri y Ricardo Molinari.
12. Bajarlía cuenta una velada inolvidable en la casa de Oliverio Girondo y Norah Lange. Estaban presentes Edgar Bayley (que iba por el cuarto whisky) y una aún inédita Alejandra Pizarnik. Oliverio Girondo leía los originales de En la Masmédula. Algo me dice que es infinita, no terminará nunca, esta riqueza abandonada.
13. ¿Como definir al Invencionismo? Cito a Daniel Chirom:  Toma elementos del creacionismo de Huidobro. Agrega al concepto de creación, el de voluntad, La poesía es una forma de conocer al mundo. La imagen es así un hecho directo de la voluntad y no una vinculación entre dos términos (metáfora).
14. Llamo herramienta Bayley a ese referido choque de vocablos que hace emerger un nuevo sentido por irrupción, allí donde parece que ese fluir del poema no terminará nunca es infinita esta riqueza abandonada.


ES INFINITA ESTA RIQUEZA ABANDONADA

Es infinita esta riqueza abandonada
esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría
al fondo de las calles encuentras siempre otro cielo
tras el cielo hay siempre otra hierba playas distintas
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido
después del rostro hay otro rostro
tras la marcha de tu amante hay otra marcha
tras el canto un nuevo goce se prolonga
y las madrugadas esconden abecedarios inauditos islas remotas
siempre será así
algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo
pero otro sueño se levanta y no es el mismo
entonces tú vuelves a las manos al corazón de todos de cualquiera
no eres el mismo no son los mismos
otros saben la palabra tú la ignoras
otros saben olvidar los hechos innecesarios
y levantan su pulgar han olvidado
tú has de volver no importa tu fracaso
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
y cada gesto cada forma de amor o de reproche
entre las últimas risas el dolor y los comienzos
encontrará el agrio viento y las estrellas vencidas
una máscara de abedul presagia la visión
has querido ver
en el fondo del día lo has conseguido algunas veces
el río llega a los dioses
sube murmullos lejanos a la claridad del sol
amenazas
resplandor en frío
no esperas nada
sino la ruta del sol y de la pena
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada


MI AMADA ESTANQUE AZUL HUERTO CABELLOS

fulgurante viva fluvial origen buscada reencontrada
como un islote un puente una manzana un tatuaje
en la noche hendida en la marmita en la estrella marina
en la mano párpado llamado reflejo de mi amada
en forma de estanque azul
de miel
de estornino
de gota de agua
de cabellos
regresamos una y otra vez al centro del fuego
del dolor
del huerto
la distancia la desgarrada higuera
y eternamente otra y eternamente igual
en la corriente en el llanto
salitre otoño alba rota soledad escondido silencio brisa furia
años sombra desventurado niño simiente
paredes de olvido lluvia y grito y casa
roja estancia andenes
te doblegas te curvas en tu fiebre antigua en tu costado
los dos solos devorando toda noche toda celda
súbito amanecer canal del sueño
lengua que disuelvo en mi silencio en mis dos puertos
tibio cuerpo llegada partida del mar polo irremediable
y humedecido y nadando entre cataclismos y lámparas y brazos
sin memoria sin nombre
abierto al dios que nos recrea
en cada espasmo de labios azules de piedras azules
en la nuca en la espuma en el purísimo rescoldo
desciendo al día primero a la primera mañana al aviso inicial
por tus ojos por tu boca por tu sexo penetro me despido
pierdo altura razón vidamuerte te tomo me disuelvo
y otra vez te amo soy el día cerca de tus hojas
un río una voz


ALBERGUE RÍO CLARIDAD LA MANO

no sé
ya no sé más
si alguna vez me llamé
juan o pedro o nazareno
no sé más
si te quise alguna vez
o me quisiste
no sé más
si hubo noches días
una alegría
al despertar entre tus brazos
no sé más si fui cereal acuario llama
albergue río claridad la mano
vara túnel grito mudez
una mañana rapto eslabón sollozo
no sé más
si te llame o me has llamado
si estuve alguna vez donde se creía
y si viajé y te busqué o me buscaste
que los que más de amor se abrasaron
a su menor centella no llegaron
este árbol razón toque de queda
vaivén sueño rigor camino luz
y cerrazón y amago
y certidumbre y duda
llevan al sol la tierra visitada


ELLA SE PROLONGA

ella se prolonga en sus ojos y manos tendidos
hacia los trenes que pasan muy cerca
en el silencio batido incesantemente
por un sueño frío
por una fría locura sin amparo

tú que sabes contar
y estás de pie
y en tu alma recompones el amanecer
y simulas el recuerdo
la unitaria claridad de los días sobrevenidos
sientes la presencia
de una memoria rota
de una sonrisa a la deriva
de unas manos
de un vuelo
de un breve valle que ardió en el ocaso

¿cómo decir que ya no está el fuego
y las paredes caen y pasa el viento entre las sombras?

tú puedes ser nombrado y miras simplemente
como un viajero más
hacia los altos
pero allí quedó
-es vano el ocultarlo-
la sangre que trepaba al sol en el verano

allí quedaron sus ojos deslumbrados
y un alba común
anochecida

8.8.08

DOS CARTAS

FOTO:POL NEIMAN
«Entre Estocolmo y París corre el meridiano del dolor y del consuelo» le escribió la poeta Nelly Sachs a su colega Paul Celan. Este, a su vez, redactó indignado: « ¡Hay algunos que incluso escriben poesía! ¡Qué es lo que no escriben esos mentirosos!».
De estas líneas, surgirían hitos de la poesía contemporánea. Por ejemplo, el discurso «El meridiano», de Paul Celan, y su desgarrador texto «Madre, ellos también escriben poemas…».
La correspondencia entre Paul Celan y Nelly Sachs da testimonio de algo que los fantasmas no se bebieron en el camino.

«...este no-todavía espectral, mudo; este ya-no más espectral y más mudo aún, y de-nuevo-otra-vez...»

CARTA DE PAUL CELAN A NELLY SACHS

París 30 de mayo de 1958
¡Querida, estimada Nelly Sachs!
¡Le agradezco, le agradezco de todo corazón !
Todas estas preguntas incontestadas en estos días oscuros. Este no-todavía espectral, mudo; este ya-no más espectral y más mudo aún, y de-nuevo-otra-vez y entremedio lo imprevisible, mañana mismo, hoy mismo.
Siempre

Su Paul Celan


«...me ha dado con su poesía una patria que creí que me sería arrebatada por la muerte...»


CARTA DE NELLY SACHS A A PAUL CELAN

19. Dic. 1959
Querido hermano y amigo Paul Celan. ¡Bendito sea el año nuevo para usted y los suyos! Ud. me ha dado con su poesía una patria que creí que me sería arrebatada por la muerte. Aquí resisto.

Su Nelly Sachs

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29.7.08

EL AZAR (dadá)

El azar ha desvelado a poetas y pensadores como Nietzsche, Bataille, o Mallarmé. En el amanecer del siglo XX, el dadaismo detonaba junto a la guerra ( junto al siglo) llevando hasta las últimas consecuencias los «bello como» de Lautreamont. El encuentro fortuito entre un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de disección se hallaban en marcha.

jean arp

«…Arp había trabajado largo tiempo en un dibujo. Insatisfecho, desgarró la hoja, dejando que los trozos se esparcieran por tierra. Cuando, un momento después, observó por azar los trozos que yacían en el suelo, su disposición lo sorprendió, pues traducía lo que en vano había tratado de concretar anteriormente…».

«La conclusión que Dadá dedujo de ese hecho fue admitir que el azar debe ser un nuevo estimulante en la creación artística... ...De allí extrajimos nuevas formas de energía y una suerte de euforia que se tradujo en el plano de nuestra vida privada en toda clase de desbordes: la impertinencia, el insulto, los desafíos inútiles, los duelos ficticios, el escándalo, etc., precisamente todo lo que luego sería considerado el signo y el contenido verdadero de Dadá. Pero detrás de todo aquello se ocultaba esa auténtica experiencia del espíritu y del corazón que nos daba alas para volar y para mirar desde lo alto la ridiculez del mundo «real»…

POEMA DE JEAN ARP

los látigos chasquean y de las montañas descienden las sombras bien peinadas de los pastores
los huevos negros y los cascabeles de los locos caen de los árboles
las tempestades y los bombos y los tambores brotan de las orejas de los asnos
las alas rozan las flores
las fuentes se mueven en los ojos de los jabalíes.

marcel duchamp
«…Tzara sabía unir el lirismo a la agresión, la polémica al canto del ruiseñor. Pese a su cólera bíblica contra el arte como tal, le era imposible no servirlo cuando le prestaba su voz, y los poemas surgían como otras tantas flores frescas de su boca Dadá, sin que experimentara la menor vergüenza por sus contradicciones…».

POEMA DE TRISTAN TZARA

cinco negras en un auto
han explotado siguiendo la dierección de mis 5 dedos
cuando poso la mano sobre el pecho para rogar a Dios (a veces)
alrededor de mi cabeza está la luz húmeda de viejos pájaros lunares
la aureola verde de los santos alrededor de las evasiones cerebrarles
tralalalalalalalalalalala
que ahora se ve reventar en los obuses

«…Para nosotros el azar era el procedimiento mágico que nos permitía trasponer las barreras de la causalidad y de la expresión consciente, tornando más aguda la percepción y la visión interior hasta llegar a una nueva cadena de ideas y experiencias. El azar era para nosotros el subconsciente que Freud había descubierto en 1900…».

Hans Ritcher, Historia del Dadaísmo, Nueva Visión, 1973

4.6.08

COGER Y MORIR NO TIENEN ADJETIVOS




SOLAMENTE LAS NOCHES

escribiendo
he pedido, he perdido.

en esta noche en este mundo
abrazada a vos,
alegría del naufragio.

he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema.

he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.

Coger y morir no tienen adjetivos.

Poema de Alejandra Pizarnik adjunto a una carta no enviada a Jean Aristeguieta, directora de la revista Árbol de Fuego (Caracas) fechada en enero de 1972, año de la muerte de la poeta. 

1.

A continuación, ponemos tres frases en diálogo:

El inconsciente está estructurado como un lenguaje.
El lenguaje es la casa del ser.
Cuando las palabras no guarecen y a la casa del lenguaje se le vuela el tejado yo hablo.

El verso de Alejandra Pizarnik parece responder a las célebres palabras de Lacan y Heidegger. De esta poética o declaración de principios se desprende su posición en el habla. Es evidente que eligió pararse en la tormenta, en esa intemperie sin fin que Juan L. Ortiz definiera como poesía, en un lugar al viento para utilizar una metáfora (la del viento) que la poeta tanto ha reiterado, tal vez originada en aquel epígrafe utilizado en Las aventuras perdidas (1958) de Georg Trakl, el gran poeta del expresionismo alemán. Es decir, va a hablar cuando las palabras no guarecen. Hay un posicionamiento en el habla sin concesiones.

2.

Bien, en la variada cantidad de interpretaciones y clasificaciones que ha recibido la obra de Alejandra Pizarnik, entiendo que no sería erróneo, aún cuando toda definición es incompleta. situarla cerca de los existencialistas. El existencialismo tal como lo conocemos no es una escuela poética en sí misma, sino una rama de la filosofía.
Pero a la vez sería una tontería soslayar sus tempranas lecturas de Sartre, más tarde Kierkeggard, el inmenso poeta Friedrich Hölderlin (quien según el filósofo Martin Heidegger le indica hacia donde mirar) o así mismo las lecturas de Rilke y de Trakl, poetas de los que no casualmente también se ocupó Heidegger, dejándonos algunos de sus pensamientos más brillantes.
Sabido es que la experiencia de la angustia atraviesa la filosofía existencial, no como algo negativo, sino como posibilidad, un clamor del ser (tomando el nombre de un libro de Alan Badiou sobre Deleuze).

3.

Por otro lado entendemos que la desprotección nos puede resguardar cuando la tornamos hacia lo abierto, un concepto de la octava elegía de Rilke, lo ilimitado mismo. Es decir la desprotección también puede ser un lugar donde pararse, si desde allí podemos o sabemos ver, contemplar y percibir.

En una crítica a un libro del gran ensayista y poeta (e íntimo amigo de Pizarnik), Hector Murena, Alejandra escribe:

Al esperarlo todo de la palabra es muy posible que sólo llegue la fe en el silencio.
Como ocurre con la mayoría de los escritores, en su crítica parece estar hablando de ella misma. Y cita la gran novela Hiperión de Hölderlin : Desearías un mundo por eso lo tienes todo y no tienes nada.
Y, demostrando un conocimiento del tema que delata esa filiación existencialista ignorada por la mayoría de los estudios que le fueron consagrados, cita palabras de un poema de Heidegger que se llama La voz del camino: Y la voz nos conduce a la patria donde están nuestros orígenes (que en Heidegger y en Hölderlin  podría tratarse de la Grecia presocrática).

4.

Pero el poema que citamos trae aún más cambios y referencias. Pizarnik pasa del al vos, cambio drástico que sin duda habría tenido una enorme implicancia en la obra de la autora.
No por mera aliteración, en el poema, escribir es pedir, es perder: alegría del naufragio... ¿Magias del amor? ¿o reafirmación de ese otro verso no creas que me lamento: si comprendieras la voluptuosidad de comprobar? Los días y las semanas sacrificados en el intento de hacer el cuerpo del poema con su cuerpo. Implorar, otra vez pedir, escritura como sortilegio (¿fallido?) y nuevamente el diálogo con otros versos de la poeta: Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay o En el vaso inalcanzable. En la sed de siempre. Por algo, la autora resaltó en su diario una frase de Simone Weil que dice el drama del ser humano es que mirar y comer son operaciones diferentes. Y el final del poema. Abrupto. Contundente: Coger y morir no tienen adjetivos.
¿Hay también una apropiación de la autora del léxico psicoanalítico?
El concepto del sexo y la muerte como lo que escapa a la simbolización.

...no las palabras no hacen el amor hacen la ausencia...
...he tenido muchos amores- dije- pero mi más hermoso fue mi amor por los espejos...
...cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa...
Y por último, para evitar la tentación de extenderse con el tema, citamos este poema que abre El infierno musical (ultimo libro de la autora, como Extracción de la piedra de la locura, también inspirado en la pintura de Hieronymus Bosch) .


y que es lo que vas a hacer
voy a decir solamente algo
y que es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo

Tal vez Solamente las noches es una claudicación, no por trágica, menos victoriosa. La conciencia definitiva del peligro del lenguaje en la intemperie.
La alegría inadjetivable del cuerpo (otro verso de la autora) ¿Nietzsche? ¿Lacan? ¿Bataille?. El sexo y la muerte como acontecimiento..

Pero me permito abandonar aquí estas notas sobre la poeta, que cada tanto retomo.
Y, humildemente, intento escuchar eso que insiste. Desde lo no dicho.

© Javier Galarza

7.5.08

LO QUE SALVA EN EL PELIGRO

ILUSTRACIÓN: JOACHIM LEHRER

«Un signo somos sin interpretación, indescifrable.
Sin dolor estamos y, casi hemos
Perdido el idioma en el extranjero »

Es luego del anhelo de disolución búdico- panteísta expresado en el «Hiperión», donde «ser uno mismo con todo lo viviente» toca lo mortecino, lo disolutorio «en un feliz olvido de sí mismo», en tanto fusión con el todo (la naturaleza, la amada, lo divino, ¿la revolución?).
Es, luego, también, del intento crístico de fusión con el elemento fuego en «La tragedia de Empédocles», durante la etapa de su producción en la que, supuestamente, Hölderlin comienza a entrar en la locura.
Es entonces, recién entonces, cuando hace su aparición un nuevo y crucial elemento en la «poética» del «poeta del poeta»: la medida.
Así articula su idea de «la huida de los dioses».
Se hace necesario vivir esa distancia, esa «noche sagrada». Soportar la noche del mundo. Los «tiempos de indigencia». El «ya no» de los dioses que se marcharon y el «aún no» de la hora del retorno.
El sacrificio crístico, expresado en la figura mítica de Empédocles, la ruptura con Susette Gontard (Diótima); y con el mundo todo, da lugar a las elegías, odas e himnos en las que Hölderlin despliega sus alas hacia el otro lado.
Pero algo diferencia este salto o «puesta en acto» de la actitud de otros poetas: en lugar del intento de fusión con el mito de origen; acontece la distancia justa.
No se trata de Rilke y la rosa ni de Pizarnik y la muñeca suicida que hace el poema con su cuerpo ni de Rimbaud y las profecías salvajes autocumplidas ni de Vallejo en París con aguacero ni de Alfonsina y el mar.
No en este caso.

Escribe Maurice Blanchot:
«La inspiración ya no consiste en recibir el sagrado rayo de luz y apaciguarlo para que no queme a los hombres. Y la labor del poeta ya no se limita a esa mediación demasiado simple, por la que se le pedía que se mantuviera de pie frente a Dios. Es frente a la ausencia de Dios que debe mantenerse esa ausencia de la que debe instituirse en guardián, sin perderse en ella y sin perderla, es la infidelidad divina que debe contener, preservar; es «bajo la infidelidad», dónde hay olvido de todo, que entra en comunión con el Dios que se aparta.»

Giorgio Agamben da como fecha de nacimiento de lo que llama la «ateología poética»* de la modernidad (ver nota al pie), el día en que a principios del siglo XIX, Hölderlin corrigió los últimos dos versos del poema «Dichterberuf» (Vocación de poeta).

Und keiner Waffen brauchts, uns keiner
Waffen, solange der Gott nich fehelet.

(Y (el poeta) no tiene ninguna necesidad de ninguna dignidad,
de ningún arma, mientras no le falta Dios.)

Veamos la corrección:

Und keiner Waffen brauchts, uns keiner
Listen, so lange, bis Gottes Felh hilft

Y no tiene ninguna necesidad de ningún arma, de ninguna
astucia, hasta lo ayuda la falta de Dios.

El viraje consiste, justamente, en que la falta de Dios ayuda.
¿Hay «una traición de estirpe sacra»?
Escribe Agamben: «La infidelidad holderliniana» se basaba precisamente en la idea de que «la memoria de los seres celestiales» no se acaba, aquí domina una sobria «determinación de prescindencia.»
Citamos nuevamente a Blanchot, quien trabaja en sintonía con el trabajo de Beda Alleman (Hölderlin et Heidegger).
«Viviendo puramente la separación, siendo la vida pura de la separación misma, porque ese lugar vacío y puro que distingue a las esferas es lo sagrado, la intimidad del desgarramiento que es lo sagrado.»

Se produce entonces el último vuelo, el de las odas e himnos de la locura, para dejar luego paso a la simpleza de los escritos de los últimos años, en la torre del carpintero Zimmer, en pacífica comunión con la naturaleza y a distancia también del resto de los hombres.
«Cuanto más sometido está Hölderlin a la prueba del «fuego del cielo», más expresa la necesidad de no entregarse a ella sin medida.» escribe Blanchot.
Tanto Blanchot como Agamben y Beda Alleman remarcan un cambio en un verso, apenas un cambio en un verso de Hölderlin que tendrá enormes implicancias: «la falta de Dios ayuda»...

Continuamos con Blanchot:
«Hoy el poeta ya no debe mantenerse como intermediario entre los dioses y los hombres, sino mantenerse entre la doble infidelidad, mantenerse en la intersección de esa doble inversión divina, humana, doble y recíproco movimiento por el cual se abre un hiato, un vacío que desde ese momento debe constituir la relación esencial entre los dos mundos.»
¿Continuidad histórica?
Hölderlin morirá un año antes del nacimiento de Nietzsche

A través de himnos como «Patmos», «El único», «Germania» o «El Rhin», vuela sobre el clasicismo y el romanticismo para constituirse en el poeta que fue, es y será: articula su idea de la retirada de los dioses.
«Cerca está y difícil de aprehender el Dios
Pero allí donde está el peligro crece lo que salva… »
…Danos, oh agua inocente, alas, para con el más fiel sentido
Pasar al otro lado y retornar…»

Esa última lucidez del poeta que vuela, vuela y vuela para con el más fiel sentido pasar al otro lado. Y retornar. Y no.

* Según Agamben: «Lo propio de la ateología poética, en contraste con toda teología negativa, es la singular coincidencia de nihilismo y práctica poética, por la cual la poesía se vuelve el taller en el que todas las figuras conocidas son desmontadas para dejar espacio a nuevas criaturas para-humanas o subdivinas: el semidiós hölderliniano, , la marioneta de Kleist, el Dionisio nietzschiano, el ángel y la muñeca de Rilke, el Odradek kafkiano, hasta la «cabeza de medusa» y el «autómata» de Celan y la montaliana «huella madreperlácea del caracol.»

© Javier Galarza